La crisis pone en riesgo la educación en el mundo
La UNESCO ha anunciado que la crisis financiera puede retrasar los progresos de la educación en el mundo.
Cuando todavía quedan 72 millones de niños sin escolarizar, la desaceleración del crecimiento económico, unida al aumento de la pobreza y a las presiones que se ejercen sobre los presupuestos de los países, podrían ralentizar o anular los progresos en educación logrados la pasada década.
Hay un potencial peligro de recesión de los sistemas educativos en los países subdesarrollados y en vías de desarrollo pudiendo hacer surgir una “Generación Perdida” con desastrosas consecuencias a largo plazo.
El informe destaca que en el decenio anterior se logró escolarizar 33 millones más de niños y que no podemos dar un paso atrás ahora. La pérdida de oportunidades en el sector de la educación puede frenar el crecimiento económico y la mitigación de la pobreza, así como los progresos en el sector de la salud y en otros ámbitos.
El documento advierte que hay un fracaso colectivo de los donantes de ayuda que prometieron en el año 2000 aportar la financiación para que en 2015 se llegara a la escolarización básica universal. El déficit se cuantifica alrededor de los 16.000 millones de dólares anuales y los gobiernos han generado una cortina de humo respecto al tema engrosando las cantidades supuestamente donadas que nunca han llegado a ser tales.
En definitiva, es necesario un esfuerzo conjunto para poder resolver este problema y hay que dejar de mirar para los lados si realmente buscamos una educación básica universal.











