El empleo a tiempo parcial: ¿Una oportunidad o una encerrona?
Actualmente España es el cuarto país con menor penetración del empleo a tiempo parcial entre los varones, con sólo un 4,7%, mientras que para el sexo femenino, la porción de ocupados a media jornada es de un 22%, según un estudio de Adecco, en colaboración con el IESE, acerca de la importancia del empleo a tiempo parcial en los diferentes países de la Unión Europea.
El porcentaje de personas que trabaja a tiempo parcial es mayor entre quienes cuentan con una menor formación.
Comparando el porcentaje de ocupados a tiempo parcial entre el tercer trimestre de 2009 y el mismo periodo de 2007, en 12 de los 14 países estudiados ha aumentado la ocupación a media jornada, y en 11 de esos países el incremento fue de mayor envergadura en el caso masculino.
Varias razones justifican este aumento: algunas empresas han optado por la reducción de jornada para no despedir a personal, los sindicatos ofrecen la reducción de jornada anticipándose a posibles despidos, muchos profesionales tras perder un empleo, deciden trabajar a tiempo parcial con el fin de tener tiempo disponible para buscar un empleo mejor y algunas empresas prefieren contratar personal a tiempo parcial en tiempos de incertidumbre.
El empleo a tiempo parcial es una de las herramientas más importantes para compatibilizar la actividad laboral con la vida personal y familiar. Es esa característica la que hace esta modalidad de trabajo más atractiva para la mujer.
Ventajas:
- Este tipo de contratos es muy frecuente entre personas que trabajan y estudian puesto que les ayuda a compatibilizar ambas acciones.
- Puede ser parcial pero indefinido, lo cual, da una cierta estabilidad laboral y libertad para hacer otras tareas.
- Para las mujeres puede ser una herramienta para conciliar la maternidad con el trabajo.
Inconvenientes:
- No llegas a cobrar nunca el 100% de la jornada laboral, ni tampoco cotizas a la seguridad social por ese porcentaje.
- En caso de no ser voluntario, la dificultad de obtener el sueldo necesario es mayor.
En definitiva, un contrato a tiempo parcial puede ser ideal para personas que quieran conciliar trabajo y estudios o la vida familiar, pero realmente se convierte en un problema para las personas que se ven obligadas a tener este tipo de jornada laboral en contra de su voluntad.







