El diseñador gráfico… ¿nace o se hace? Esta es una pregunta que ha generado hasta ahora un sinfín de controversias. Obviamente el control del software requiere de una formación específica y un aprendizaje continuo, ya que los programas informáticos más destacados del sector ofrecen múltiples posibilidades y están en continua innovación, pero la creatividad es algo innato y no existe como materia. No obstante muchos de los profesionales de renombre han reconocido en numerosas ocasiones no ser conscientes en sus comienzos del potencial que tenían.
Ser alguien en el sector de las artes gráficas no es sólo cuestión de poseer capacidades propias y excepcionales, sino de trabajar duro y explotar aquellas que ya tenemos. Oscar Mariné, gran referente en España, no es sólo un buen creativo, sino que es un estupendo comunicador; con su trabajo es capaz de transmitir sensaciones, características, estados… Seguramente tenemos a profesionales que conocen más herramientas informáticas que Mariné, pero probablemente no todos se paren a pensar detenidamente antes de iniciar un proyecto.
El buen diseñador gráfico no comprende la diferencia entre trabajar y divertirse, es una profesión tan apasionante que las horas se convierten en segundos. Es un sector en el que miles de jóvenes quieren entrar y no todos tienen los requisitos deseados, pero también es cierto que con el auge de Internet y su progresiva universalización, ha ido creando poco a poco mucha demanda laboral. Por ejemplo, según el informe InfoJobs 2011, el aumento de puestos de trabajo en Diseño y Artes Gráficas aumentó en un 105,4% con respecto al año 2010. Si hablamos tan sólo refiriéndonos a 2011, la oferta laboral de abril se situó por encima del doble que en mayo (de 803 a 1849 puestos) y con respecto a la formación, tan sólo la demanda de cursos de Photoshop en Barcelona ha ido en aumento.
El diseño gráfico relacionado con Internet está mejor remunerado en términos generales que el de otros campos, pero eso sí… se requieren estudios oficiales y alguna especialización. En un 67% de las vacantes también se suele valorar la experiencia, aunque bien es cierto que los alumnos no suelen tener problema para adquirirla debido a la gran demanda de estudiantes en prácticas.
El profesional más ambicioso se suele marcar metas más altas aspirando a trabajar en proyectos fuera del país a largo o corto plazo, en casos como éste hablar inglés es imprescindible. Barcelona Activa dice en un documento que “el conocimiento del inglés, idioma vehicular del diseño y en el que se publica gran cantidad de literatura técnica o tienen lugar cursos, jornadas, etc., facilitará, además, la posibilidad cada vez más real de participar en proyectos transnacionales”.
¿Es entonces necesario ser creativo innato para ser diseñador gráfico? Rotundamente no, pero sí es imprescindible reavivar todas esas capacidades que tenemos dormidas desde hace tiempo, y para ello es fundamental trabajarlas día a día.






