¡Quiero Estudiar!
Seguramente a la mayoría nos sorprendería escuchar esta frase en los jóvenes de hoy en día, pero se dan situaciones que realmente deberíamos enmarcar y poner como ejemplo para las futuras generaciones.
Hay niños capaces de recorrer 35km diarios en bicicleta para ir a la escuela, o andar 3 horas entre los cerros. Es graciosa una frase de una profesora de dichos niños “Estos chicos nunca tuvieron educación física”, y la verdad es que no la necesitan con los palizones que se dan diariamente. ¿Os imagináis a nuestros hijos haciendo éste esfuerzo por ir a clase?…
Y no es sólo el recorrido para ir a la escuela, ni tan siquiera las condiciones adversas de lluvia, viento, calor o frío, sino las condiciones que se encuentran al llegar a la “escuela”. Las hay que no entraríamos por nada, pero que en cambio son el “hogar” educacional de muchos niños, y que éstos van con ganas y con una sonrisa, puesto que a su temprana edad ya saben que su futuro depende de su formación.
Debemos hacer una reflexión, estamos maleducando a nuestros hijos dándoles todo lo que quieren sin apenas esfuerzo para ellos, y eso influye en su falta de entusiasmo a la hora de estudiar. Hay que mostrarles que para obtener lo que queremos hay que esforzarse, y que la vida puede llegar a ser realmente dura. Si lo hacemos, puede que oigamos de su juvenil boca la frase “!Quiero estudiar!”…






